Shigeru Ban, premio Pritzker de arquitectura 2014

El arquitecto japonés Shigeru Ban ha sido elegido el pasado lunes 24 de marzo nuevo premio Pritzker, el conocido como el Nobel de la arquitectura.

Pabellón de Japón en la Expo 2000 Hannover, Alemania. Foto: Hiroyuki Hirai

Ban, “el arquitecto de las catástrofes”, se ha caracterizado por construir con materiales sencillos y baratos y se ha adaptado siempre a las necesidades de sus clientes, fueran grandes proyectos o destinados a labores humanitarias.

Escuela temporal Hualin, 2008, Chengdu, China. Foto: Voluntary Architects’ Network

Casas en Kirinda, Sri Lanka, 2007. Foto: Eresh Weerasuriya

En su trabajo, Shigeru Ban encuentra una amplia variedad de soluciones de diseño, que se basan en la estructura, los materiales, la vista, la ventilación natural y la luz, que acaban siendo lugares cómodos para sus usuarios. Desde residencias privadas hasta sedes corporativas, pasando por museos, auditorios y otros edificios civiles, la firma de Ban destaca por su originalidad, economía de medios, ingenio y salirse fuera de los estándares de alta tecnología que priman en la actualidad.

La madera y el cartón reciclado son sus materiales fetiche, tanto en sus edificios como en sus soluciones ante las catástrofes naturales o provocadas por el hombre. Según Ban, el respeto por los materiales y su atención a evitar el despilfarro le vienen de sus raíces japonesas.

Sala de conciertos de papel en L’Aquila, Italia, 2011. Foto: Didier Boy de la Tour

En palabras de Tom Pritzker, la involucración de Shigeru Ban en causas humanitarias y su trabajo para ayudar a las víctimas de desastres “es un ejemplo para todos. La innovación no se limita a la manera de construir, y la compasión no debe limitarse al presupuesto. Shigeru ha hecho del mundo un lugar mejor”.

Desde mobles 114 editions nos unimos al reconocimiento a este arquitecto y ser humano ejemplar.

Sistema de partición para las víctimas del terremoto y tsunami de 2011 en Japón. Foto: Voluntary Architects’ Network

Centro de interpretación y acogida de visitantes en La Antigua de Zumárraga

Ventura Llimona Taller d’arquitectura i disseny ha llevado a cabo el proyecto de diseño del bar restaurante y de la zona museográfica del Centro de Interpretación de La Antigua en Zumárraga.

La ermita de Santa María de Zumárraga (La Antigua) forma parte de la Ruta de los Tres Templos de Tierra Ignaciana, junto a los santuarios de Loyola y Arantzazu. La considerada como “la catedral de las ermitas vascas” se construyó sobre un antiguo fuerte defensivo del siglo XII, encontrándose los primeros indicios de la iglesia en el año 1366 y siendo parroquia de Zumárraga hasta 1576. Frente a un exterior austero, sorprende en su interior con una extraordinaria cubierta en artesonado de madera de roble, un complejo entramado de vigas, tirantes, antepechos y tornapuntas.

Foto: Fermín Lopetegui

El edificio, que pretende pasar desapercibido en el paisaje, toma como modelo el bosque vasco empleando como división especial 600 tubos que suponen un filtro de aire entre espacios, un elemento delimitador. La nueva infraestructura cuenta con tres salas de exposiciones que dan a conocer la evolución histórica tanto de Zumárraga como de la ermita de Antigua. Además dispone de un porche y un bar-restaurante.

El espacio de bar y restaurante está abierto a la calle para aprovechar al máximo la luz natural. El restaurante se convierte en un espacio diáfano en colores neutros en el que se alternan las mesas Pey y las sillas Gracia que componen el mobiliario.

 

Para degustar la deliciosa barra de pintxos del bar, la barra es espaciosa y está bien iluminada, y para poder sentarse a tomar algo se han colocado taburetes Nuta en toda su longitud.

En la sala dedicada a las proyecciones de vídeo sobre la historia de la ermita, los visitantes pueden acomodarse en sillas Green metálicas, que al ser apilables permiten mayor versatilidad en la disposición de la sala.

 

Más sobre este proyecto en el blog de los arquitectos: http://www.llimona.cat/

Fotografías ©Txakel Urarte